En el mundo existen muchas frases que terminamos denominando “cursis”. “Uno no sabe que tiene hasta que lo pierde”, “lo barato sale caro”, y muchísimas más. Yo creo que este carácter lo adquieren debido a lo acertadas que son (al menos en el contexto donde se las pronuncia), y por ende, su constante repetición le da a la frase el status de “cursi”. Yo voy a rescatar una frase que está adquiriendo este carácter: “Emprender es una pasión”. En una experiencia donde existen muchos riesgos, donde nadie regala nada y donde la comodidad se experimenta poco, si no existe la pasión, es como tener un auto sin motor.
Yo así lo viví desde muy chico. Jugaba mucho con la computadora, pero me apasionaban esos juegos donde uno tenía que crear su cadena de pizzerías, su parque de diversiones, incluso una ciudad. Una vez para una materia del secundario, teníamos que crear nuestra propia empresa. Todo el curso la armó, pero de forma ficticia; nuestro equipo la armó en serio, y vendíamos galletitas de limón en todo el colegio (hasta que nos prohibieron porque le estábamos haciendo la competencia al buffet). Más adelante, soñé con viajar y vivir en una cultura diferente. Armé las valijas, me fui desde Buenos Aires a Londres, donde no tenía ningún contacto, y terminé viviendo y trabajando en esa ciudad durante todo el 2007. Todo siempre alimentado por esa pasión de armar proyectos y crear cosas nuevas y diferentes.
En Agosto apareció TouchIt! Conocía a los chicos a través de AIESEC, la asociación internacional de estudiantes donde todos somos voluntarios. Me propusieron hacer algo muy desafiante (y vaya que lo es): abrir el emprendimiento en Argentina. La idea me gustó, pero me convenció la pasión volcada en el emprendimiento, que fácilmente me contagiaron.
Desde entonces, comenzamos a adaptar el plan de negocios al mercado Argentino, y a reunirme con potenciales clientes e inversores. También participamos en eventos, como el Encuentro de Jóvenes Empresarios de Mercosur, o recientemente, con un stand en un encuentro de Inversores y Emprendedores en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Contamos con el apoyo de EMPREAR, quien nos está dando una mano muy grande, orientándonos en nuestros primeros pasos.
Uno de nuestros pequeños logros fue haber participado del desafío Intel para Latinoamérica, donde quedamos finalistas por Argentina (ver post). Allí tuvimos la oportunidad de defender nuestro plan de negocios frente a un exigente jurado, y fue mi primera experiencia presentando la empresa (y encima en inglés!)
Aún falta hacer muchas cosas, pero estos avances contribuyen mucho a la motivación y a seguir avanzando con la expansión en Argentina.
